viernes, 21 de marzo de 2025

Individuo humano y Dios 04

Mi intención en esta perspectiva de "Individuo humano y Dios" es estimular una reflexión sobre lo humano como una creación voluntaria de Conciencia para que los individuos humanos podamos organizar una sociedad de individuos con plenitud de conciencia de su manera de ver el mundo como una expresión y manifestación de las mejores posibilidades de vivir y evolucionar, en el aprecio de lo que nos toca manejar en nuestro ciclo vital como mundo humano.

Cada individuo humano tiene oportunidad de expresarse y manifestarse con el reconocimiento de sus particularidades para que el periodo vital sea enriquecedor y promotor de posibilidades satisfactorias para el mundo humano y el Universo que integra en un dar y recibir las acciones e interrelaciones individuales y de conjunto.

La economía, como relaciones de satisfacción de necesidades de completud del ciclo vital, requiere un cambio de paradigma que elimine las carencias y padecimientos individuales, que beneficie las expresiones de abundancia, tanto individuales como grupales, y que promueva una aceptación de diferencias en la convivencia, no como tolerancia, sino como reconocimiento de que cada individuo viva en plenitud satisfactoria de su contribución al mundo humano y la retribución de sus necesidades, tanto instintivas como de logro y disfrute de su particularidad existencial.

La manera más visible de lograr tal responsabilidad grupal hacia el individuo y su ciclo vital, es promover el autoconocimiento, el conocimiento de uno mismo, como tarea prioritaria sobre el conocimiento científico, tecnológico y técnico, permitiendo que cada individuo sea plenamente dueño de su participación dentro del conjunto, y que los grupos comprendan su responsabilidad en la satisfacción de las necesidades y requerimientos de cada individuo.

La familia, mujer y hombre, en relación responsable, estable y base de evolución y autoconocimiento individual y de la relación e intercambio, una vez elegida, dentro de una sociedad responsable, creativa y entusiasta en exploración continua de posibilidades y realización mutua, pueden ser el germen de una evolución social y biologica con activa participación consciente.

Es mi convicción interna que el IH tiene el potencial de evolucionar hacia estados de conciencia que, en los momentos actuales, lucirían fantasiosos, pues las facultades internas de racionalidad, la percepción sensorial y extrasensorial, la intuición totalizadora frente a la limitación figura - fondo, y La Conciencia, que es una "manera de ver" mostrada por las personas que logran la denominada "iluminación", son posibilidades abiertas a "lo humano" como manifestación presente.

Individuo humano y Dios 03

 

En general el MH (mundo humano), como ya mencioné, es un mundo de relaciones dinámicas entre los individuos, que se mantiene mediante reglas de conducta, denominadas leyes, que, adicionalmente, se complementan mediante el establecimiento de derechos y deberes que los IH sobreentienden para regular las relaciones de poder surgidas de la conveniencia de estructurar los grupos humanos para que algunos individuos actúen como dirigentes supervisores y reguladores de las relaciones de convivencia y tolerancia entre individuos con intereses complementarios de las diferentes actividades relacionadas con la satisfacción de necesidades de alimentación, vestido, vivienda y otras surgidas de instintos, apetitos y vulnerabilidades de la condición apetitiva y vulnerable del organismo propio de los IH.

Como puede verse, la satisfacción a la que hago referencia considera únicamente al mundo humano (MH) con prescindencia del resto de individuos no humanos, que quedan sujetos a la acción de los IH, sin tomar en consideración la contribución de dichos individuos (objetos animados o inanimados, orgánicos e inorgánicos) a la vida y acción de los IH.

Estás consideraciones nos guían a volver sobre la constitución corporal de los IH. En efecto, así como he considerado que hay un Dios, que nos abarca, rodea, envuelve, llena e integra en un solo Ser, debo separar al IH, como individuo particular, para evaluar su unidad y constitución individual, que le permite un dominio natural sobre su Universo, sin considerar la contribución de dichos Universo sobre su periodo vital y el periodo vital - si lo hay - de los restantes individuos no humanos (sean objetos, animales y seres orgánicos e inorgánicos en general).

El hecho es que, además de un cuerpo orgánico, el IH tiene un ser interno que, además de lo material constitutivo, le permite actuar desde una mente que relaciona acciones y reacciones de supervivencia material (racionalidad), con una Conciencia que "se" da cuenta de los efectos de su acción y reacción, sobre los restantes individuos, humanos y no humanos, que constituyen su Universo, incluyéndolo como participante privilegiado en disponer en su beneficio del resto de individuos no humanos, que contribuyen, como totalidad, a la Presencia de la vida y dinámica de Dios, considerado como Universo, Mundo Humano y Mundo No Humano complementarios y mutuamente dependientes para la supervivencia de lo existente y perceptible a la mirada humana.

El hecho notorio es que el IH ha evolucionado a un "darse cuenta", una Conciencia, que le permite regular su acción y reacción en beneficio de la perdurabilidad de la Vida, entendida está como la dinámica de lo orgánico y lo no orgánico en un Organismo Universal que denominamos Dios, pero que, sea que los individuos humanos y no humanos continúen interactuando en beneficio, tanto del individuo como del Universo que lo abarca, rodea, envuelve, llena e integra, para seguir evolucionando hacia más y mejores alternativas balanceadas y equilibradas de supervivencia, expresión y manifestación. El Universo, entendido como Dios, seguirá generando alternativas, tanto a la manera humana como no humana para, y ello con o sin la participación del MH, lograr la evolución de la cual formamos parte.

Individuo humano y Dios 02

 Como individuo humano he llegado a la conclusion de que el Individuo humano y Dios son Uno. O sea: "Dios y yo somos Uno", y Dios es, además de un ideal de la de Conciencia de la Mente humana racional, o sea que relaciona ideas, pensamientos y experiencias y las unifica en totalidades significativas para la manera de percibir el mundo externo al IH (Individuo humano) El Universo en el cual se desenvuelve: nace, crece, evoluciona y desaparece (muere). Y, adicionalmente todo individuo, sea humano o de cualquier otra calidad perceptible a la mente y la Conciencia del IH, forma parte integral e integrante de Dios. 

El mundo integrado por los IH es un mundo de relaciones dinámicas, tanto entre los IH como del IH con el resto de los individuos. El mundo de los IH, que denominó Mundo humano (MH) considera a todos los individuos que no son IH como seres: objetos, animales y los ha clasificado, en general,  como seres vivos (orgánicos) y seres inorgánicos. En realidad El Universo, desde la perspectiva humana, es un Ser Orgánico, que he sintetizado en el término Dios, para sacarlo de la Idealidad, propia de la mente racional y la Conciencia individual. He incluido el mundo animal, que considero racional, en los individuos no humanos.

El IH para el IH es un semejante. O sea, tiene las mismas cualidades y características como agente y paciente dentro de lo que he sintetizado en el término Dios. Y las consecuencias de esta manera de ver El Universo es una búsqueda de significación para el mundo interior del IH, que, hasta ahora, se ha caracterizado por la confrontación y, en atención a la convivencia, ha establecido reglas de conducta, denominadas leyes, que persiguen una finalidad de tolerancia de las diferencias naturales entre los IH, para dar satisfacción a la supervivencia de los distintos grupos humanos y a la necesidad de complementar las habilidades y capacidades de alimentación, vestido, vivienda y, en general, atender, también, aspiraciones de intercambios de agrado y satisfacción,no vitales propiamente, pero si de entretenimiento en el curso de Presencia en lo que, usualmente, denominamos periodo de vida natural entre el aparecer (nacimiento) y desaparecer (muerte) de los IH.

lunes, 17 de marzo de 2025

Individuo humano y Dios 01

Uno de los tópicos que el ser humano ha considerado importante en la historia narrada por las generaciones sucesivas de estudiosos es la sociedad y la convivencia. Así mismo, han aparecido individuos cuyo interés ha sido sentar las bases de una asociación humana que promueva una sociedad pacífica y cooperativa entre los individuos y entre los diferentes grupos humanos propios de las diversas regiones geográficas.

Los individuos más lúcidos de lo que denominamos la especie humana crearon ideales específicos para unificar los diferentes grupos. Entre los más afortunados de dichos ideales podemos considerar al Dios de tribus, tanto nómadas como sedentarias, y el Tao surgido en la civilización China y concretado por el Tao Te King de Lao Tse.

El  ideal de Dios, creado por los grupos tribales y similares, atiende al establecimiento de reglas de convivencia y culto que transforme al individuo en un seguidor (fan) que internalice reglas de convivencia que, en general, actúen como frenos ante la condición apetitiva y vulnerable de los instintos naturales del individuo, sin tomar en cuenta el cuerpo, la imaginación, la emocionalidad y la capacidad relacional de la mente (que denominamos racionalidad) del individuo en su contexto.
El ideal del Tao postula un universo dentro del cual el individuo actúa para realizar su vida en un flujo similar al de una masa de aire (vientos) o de agua (ríos, lagos y océanos) de forma que los obstáculos al fluir sean manejados en forma individual en los diversos contextos que le corresponda habitar en su devenir vital.
El Tao tiene la ventaja, sobre el ideal de Dios, de que el individuo se considera la fuente u origen de su acción, aunque no toca lo que, por naturaleza, implica la condición de asociación libre y regularizada propia de lo natural del nacimiento, crecimiento, progreso en experiencia y disfrute de lo social en intercambios afectivos y cooperativos.
La carencia de ambos ideales, aunque no obvia para las diferentes maneras de ver de los individuos humanos, es que, tanto Dios como el Tao, como ideales de guia y asociación, dejan al individuo fuera, como si el individuo no fuera parte del Tao, y como si el individuo no fuera Dios en manifestación a través de uno de sus constituyentes.
La ventaja del Tao sobre el ideal de Dios es que el ideal no se convierte en objeto de culto, fanatismo y exclusión. Por el contrario, el Tao se transforma en una entidad que requiere participación, respeto, admiración y cuido sin atender particularidades geográficas, circunstanciales ni vitales a la manera orgánica de la anatomía, fisiología e higiene propias de la biología y equilibrio medio ambiental.