martes, 15 de abril de 2025

Tiempo, espacio, materia y energia

Imagino el inicio del devenir humano a la manera de J V Jansen en su novela Periplo escandinavo y veo a los primeros humanos pensantes e imaginativos que aprehendian el universo circundante y se veían obligados a unirse y comunicarse para superar los retos que la naturaleza  les presentaba, sin ciencia previa que los orientará y lo primero que me viene al pensamiento y la imaginación es la materia de sus cuerpos frente a los árboles, agua, tierra, aire y el fuego de los volcanes humeantes. Tal multitud de presencias materiales y un entorno que podían recorrer les ofrecían los elementos del lenguaje materia, espacio, tiempo y energía.

La materia era la multiplicidad de formas perceptibles que le ofrecían una infinidad ante la cual solo la palabra infinitud tendría sentido como vocablo que reflejará lo que el pensamiento y la imaginación les presentaba mediante su capacidad sensible de vista, oído, olfato, gusto y tacto, incrementado con su propiocepción para definir su cuerpo posicional y sensitivamente. Surge, naturalmente, la necesidad de medir su recorrido del entorno mediante dos vocablos que sintetizan su experiencia: el espacio como ámbito que contiene la infinitud y el tiempo que resume la eternidad en su pensamiento e imaginacion ante su limitación vital de ver surgir, desarrollarse y decaer aquello que orgánicamente se presenta como devenir de Vida.

La energía, propia del fuego como elemento material y el calor de la presencia del sol, que promueve la Vida en todas sus manifestaciones, es el elemento que cierra la creación imaginativa de estas palabras del lenguaje: tiempo como medida para recorrer mediante el movimiento, cambio, transformaciones y evoluciones, que implican energía en diversas manifestaciones, de la materia, y espacio como aproximación a la infinidad de presencias ante la percepción que el pensamiento y la imaginación, formas de energía propias del devenir humano, hacen surgir el conocimiento como memoria organizada para el devenir en curso.