lunes, 25 de agosto de 2025

Inefable

Lo pedí: Permíteme el darme cuenta, y Ser consciente, de Tu Presencia en mi

Permíteme el darme cuenta, y Ser consciente, de mi presencia en Ti ...
Y lo obtuve

Ahora me queda Presenciar Tu Presencia,
y Apreciar Tú Presenciar mi presencia

Cómo transformar Mi Presenciar Tu Presenciar, salvo Sabiendo que Mi Presenciar es Presencia de Tu Presenciar Mi Presencia

Cómo Aprehender Mi Presenciar Mi Presencia, si Mi Presenciar y Mi Presencia Son  Una y Lo Mismo

Y que Tu Presenciar Mi Presencia están en Ti como Tú, siendo Una y Lo Mismo.

Cómo Aprehender Lo Uno de Lo Uno, sin Aprehender Lo Uno del Universo

Cómo Aprehender que la manifestación y expresión de Las Partes de Lo Uno Son La Vida, en Manifestación y Expresión de Lo Uno para Lo Uno

Únicamente en el dejar Ir, dejar de estar en contra de Lo Que Separa, y Apreciar La Manifestación y La Expresión, en Aprehensión de Lo Uno para Lo Uno

Aprehender Lo Inefable de Lo Total en Lo Particular.

Aprehender y Comprender lo Inefable exige el Presenciar, Neutral ...  del Presenciar en el Estar Presente...

Lo Inefable No Tiene Lugar en El Pensar ... que La Palabra del Pensar Quiere Expresar.


viernes, 8 de agosto de 2025

Lenguaje, conocimiento,vacío y comunicacion

Cuando evaluó el lenguaje como medio de comunicación, me doy cuenta del vacío del conocimiento y de algo más significativo que el conocimiento: el vacío del Dios de la religión que se me ha enseñado desde mi infancia.

El lenguaje, como medio de comunicar, fue creado por el humano para manejar, con sus semejantes,, el entorno material y, en consecuencia, creó palabras que se referían a los diversos objetos y circunstancias, presentes ante el y sus semejantes mediante los sentidos de vista, oído, olfato, gusto y tacto, que le correspondía manejar, y que estaban al alcance de sus semejantes en dicha necesidad de administrar en función de sus necesidades y posibilidades de alimentación, protección y defensa para su supervivencia y comodidad vitales.

Al designar palabras surge el proceso de conceptualización. O sea, el humano crea palabras, sonidos y, posteriormente, vocablos, que conceptualizan y vacían de contenido, los diversos fenómenos, objetos, situaciones y experiencias que necesita administrar con sus semejantes para sus necesidades de supervivencia en condiciones que le resulten favorables y accesibles como individuo y como agrupación de individuos.

Este vacío no le es, ni le ha sido evidente, por la sencillez de presencia ante el mismo entorno y comprensión de los diferentes puntos de encuentro entre los componentes del grupo.

En este sentido, ha surgido una automatización del lenguaje, como conjunto de significaciones, que, al no sele evidente, al no darse cuenta de la diversidad y multiplicidad que administra, ha originado un vacío de contenido que, hasta el presente, ha obviado la posibilidad de dar contenido a cada parte de las conceptualizaciones y ha originado que aparezcan, inexorablemente, significaciones que, a pesar de ser sobreentendidas, por los integrantes de grupo, como referidas a un algo común, ha creado un vacío comunicacional que, referido a un fenómeno común, tiene una amplia diversidad de contenidos, desde la experiencia vital de cada individuo del grupo, y una multiplicidad, que impide una común aprehensión y comprensión de contenidos unidireccionales para la consecución de objetivos que incluyan el contexto, el entorno, y los fenómenos que, formando parte de la totalidad, se ven afectados, aleatoria y precariamente, a la convivencia y sintonía con las necesidades y requerimientos del entorno y sus constituyentes fenoménicos y materiales.

La ciencia, en particular, se alimenta de conceptos cuyo contenido tiene más que ver con la manera en que el humano percibe su entorno y semejantes, que con el contenido del entorno y sus partes y los requerimientos de supervivencia y calidad de sintonía y armonía de cada individuo de los que administran y de los elementos que son objeto de dicha administración y manipulación.

El darse cuenta de cada individuo, comienza a ser un aspecto importante para lo humano en convivencia consigo mismo y con su entorno para la supervivencia de lo que acostumbramos a denominar vida. Entendiendo que el término Vida se refiere a ese ser que idealizamos en el lenguaje como Dios, Universo, Mundo, y que Nos incluye, como parte tanto como totalidad de la que somos Uno. Está en cada Ser, fenómeno, situación, experiencia y vivencias, como expresión y manifestación que nos abarca, alimenta, proteje y guía, en la medida en la que participamos, cooperamos y administramos para un bienestar que cree, promueva y permita que dicho Universo, dicho Dios, siga imperando, tanto en lo que conocemos como en lo que administramos, con la prudencia y el cuidado que ameritan lo que está fuera de nuestra peculiar y humana manera de percibir y percibirnos.

martes, 6 de mayo de 2025

Autoconocimiento y Autoconcienci

El autoconocimiento está sobreentendido cuando hablamos del conocerse a si mismo. Sin embargo, podemos compararlo con el conocimiento científico, en la medida en que este no presupone conciencia, salvo que nos refiramos a la conciencia de vigilia, mientras que el autoconocimiento solamente puede darse con autoconciencia, o sea, el darse cuenta de si mismo en la intimidad del yo como entidad individual y conciencia de presencia. De aquí que el autoconocimiento haya sido considerado de la misma manera inconsciente propia del estado de vigilia. O sea: objetivo.

El estado de vigilia es un estado de actividad, tanto pasiva como de intercambio, en el medio que nos rodea, tanto con nuestros semejantes como con el entorno en el que nos desenvolvemos, para suplir nuestras necesidades de alimentación y preservación propias de nuestra condición orgánica y física apetitiva y vulnerable. Se denomina consciente en función de ser una manera de interactuar con nuestros semejantes y, en menor medida, con el medio que nos rodea, envuelve y llena.

El conocimiento, en particular el científico, es un enfoque en fenómenos y seres, con la finalidad de hacer previsible, en alguna medida, en términos de protección, supervivencia y curiosidad innata , nuestro devenir y desenvolvimiento como grupo humano. No implica conciencia, salvo en lo relacionado con nuestro comportamiento moral (costumbres, normas y regulaciones) con nuestros semejantes. De aquí que, el conocimiento, tanto científico como humanístico, trate únicamente con lo fenoménico y, en tal dirección, se ocupe únicamente del mundo circundante en forma objetiva, sin tomar en consideración dicho mundo como parte constitutiva de nuestra organicidad y constitución material. Por consiguiente, la subjetividad que implicaría una conciencia grupal, y, consecuencialmente, individual, no ha formado parte del enfoque de instrucción pública. Además de que, en lo individual, el autoconocimiento es, casi por definición, autoconciencia, y es privado, y solamente puede instrumentalizarse en formas que surgirían, únicamente, de la conciencia de nuestra individualidad dentro del grupo humano, que atienda al mundo circundante como parte constitutiva de nuestra condición de vida apetitiva y vulnerable en iguales condiciones a las del mundo que nos envuelve, rodea y suple nuestras necesidades de supervivencia y preservación.

Cuando iniciamos un proceso de autoconocimiento, nuestra única guía es el aquí, espacial, y ahora, temporal, que caracterizan nuestra peculiar manera de estar (Ser) en el mundo. En dicha "guía", el lenguaje es uno más de los elementos condicionantes que forman parte de dicho autoconocimiento, y el "darnos cuenta" la única herramienta a nuestra disposición para autoconocernos. Con la ventaja de que nos movemos en un sentir, junto con un pensar (propio del lenguaje y los variados condicionamientos individuales que se han originado en dicho lenguaje), que constituyen nuestra peculiar, irrenunciable e individual manera de ver el mundo de nuestro devenir. El conocimiento científico, tecnológico y técnico se convierte en parte del darnos cuenta de los condicionamientos de nuestro mundo por discernir en el proceso de autoconocernos. 

El único conjunto de palabras que podríamos utilizar para dicho autoconocimiento y autoconciencia es "observación como contemplacion" de nuestro mundo interior en función de nuestra relación con el mundo exterior (imaginacion, emoción, pensamientos, acción y reaccion) sin introducir voluntad alguna de cambio, que nos llevaría a una lucha interior autodestructiva; tomando mejor la palabra intención, como contraparte de pasividad, para lograr un mejor desenvolvimiento con nuestros semejantes y entorno, y una actitud agradecida hacia semejantes y mundo, en general, como agentes de instrucción e intercambio en nuestro devenir y periodo vital.

lunes, 21 de abril de 2025

La Comunidad

Hay una comunidad, a la que tengo el gusto de pertenecer, cuyas reglas de pertenencia, además de las propias de un grupo de seres responsables de si mismos en el ámbito social, son sencillas de comprender, aunque requieran un cierto nivel de práctica. Tales reglas son

No te lastimes y no lastimes a otros

Cuida de ti, para que puedas cuidar a otros

Utiliza todo para avanzar, para aprender, para crecer

Adicionalmente, cuando se comparte con el lenguaje oral en el grupo, se pide confidencialidad. Esta  confidencialidad supone que el compartir no  sea comentado, ni referido, ni compartido, tanto dentro del grupo como fuera del mismo.

Estás reglas permiten que la amorosidad (que entiendo como aceptación, cooperación y respeto hacia cada participante y el grupo mismo) contribuyen a una cohesión que aglutina y permite la evolución personal y responsable, individual y colectiva.

La comunidad, según se entiende el concepto, implica intereses, comunicación y costumbres semejantes en los participantes.

Y me pregunto ¿Los humanos, como especie, forman una comunidad, aparte de las diferencias grupales de situaciones, circunstancias, experiencias, diferencias de raza, colores, costumbres, creencias y otras muchas? Más todavía: ¿el mundo y el universo del que formamos parte está fuera de las reglas básicas de la comunidad, aunque supongamos unidireccional la comprensión racional del mundo y universo no humano en su mantenimiento y conservación para el mayor bien y los más elevados fines según el mejor entendimiento del humano en su contexto vital?

Se me ocurre que, tal vez, La Vida, manifestada y expresada como dinámica espacial y temporal de la manera humana de estar en su mundo y universo, podría evolucionar en una forma acorde con la mejor preservación, manifestación y expresión de la manera humana de Ser y Estar en su periodo vital individual y colectivo.

martes, 15 de abril de 2025

Tiempo, espacio, materia y energia

Imagino el inicio del devenir humano a la manera de J V Jansen en su novela Periplo escandinavo y veo a los primeros humanos pensantes e imaginativos que aprehendian el universo circundante y se veían obligados a unirse y comunicarse para superar los retos que la naturaleza  les presentaba, sin ciencia previa que los orientará y lo primero que me viene al pensamiento y la imaginación es la materia de sus cuerpos frente a los árboles, agua, tierra, aire y el fuego de los volcanes humeantes. Tal multitud de presencias materiales y un entorno que podían recorrer les ofrecían los elementos del lenguaje materia, espacio, tiempo y energía.

La materia era la multiplicidad de formas perceptibles que le ofrecían una infinidad ante la cual solo la palabra infinitud tendría sentido como vocablo que reflejará lo que el pensamiento y la imaginación les presentaba mediante su capacidad sensible de vista, oído, olfato, gusto y tacto, incrementado con su propiocepción para definir su cuerpo posicional y sensitivamente. Surge, naturalmente, la necesidad de medir su recorrido del entorno mediante dos vocablos que sintetizan su experiencia: el espacio como ámbito que contiene la infinitud y el tiempo que resume la eternidad en su pensamiento e imaginacion ante su limitación vital de ver surgir, desarrollarse y decaer aquello que orgánicamente se presenta como devenir de Vida.

La energía, propia del fuego como elemento material y el calor de la presencia del sol, que promueve la Vida en todas sus manifestaciones, es el elemento que cierra la creación imaginativa de estas palabras del lenguaje: tiempo como medida para recorrer mediante el movimiento, cambio, transformaciones y evoluciones, que implican energía en diversas manifestaciones, de la materia, y espacio como aproximación a la infinidad de presencias ante la percepción que el pensamiento y la imaginación, formas de energía propias del devenir humano, hacen surgir el conocimiento como memoria organizada para el devenir en curso.

Particularismo y lenguaje

En alguna Perspectiva he expuesto mi opinión sobre la objetividad intrínseca del lenguaje como medio de comunicación. Sin consideración histórica que lo sustente, considero que el origen de comunicación humana es un "acto" de necesidad ante el mundo externo de dos o más seres humanos ante una dificultad u obstáculo fisico. En efecto, aunque la supervivencia individual prima sobre cualquier obstáculo material, incluidos la alimentación, cobijo y protección del cuerpo físico, solamente una barrera física, "común a los involucrados", suscita la necesidad del "acuerdo de cooperación" para superar el obstáculo o situación  puntual.

Por "objetividad", en este contexto, entiendo alguna situación externa a "lo individual" que puede ser superada por la cooperación (subjetividad frente a la objetividad) entre el o los sujetos ante un objeto o situación común que obstaculice la acción o actividad de los mencionados individuos.

Con el paso del tiempo se van creando "objetos intangibles" en el lenguaje, como el mismo referido a

 "situación",  que extiende a lo no material el campo de lo objetivo ante la subjetividad implícita en el "individuo".

La comunicación misma se va haciendo compleja hasta convertirse en un lenguaje de voz que requiere, en etapas posteriores, la creación de símbolos para convertir lo "oral" en un medio "escrito" y, de esa manera, hacerlo accesible a seres de generaciones sucesivas

Individuo, sociedad y estructura

En mi opinión, el ser humano es un ser social por nacimiento, pues se requieren dos individuos para generar uno o más individuos. Claro está que la supervivencia del individuo es viable si se une con otro u otros para satisfacer sus necesidades de alimentación, vestido, vivienda y otras muchas que surgen de su devenir y su natural limitación corporal y mental para utilizar el mundo que lo abarca, envuelve, llena y complementa.e otro

El primer elemento que lo une es el apareamiento con otro individuo complementario para la generación de otro u otros individuos. Tal relación forma un primer núcleo familiar. El segundo elemento es otra u otras parejas semejantes que requieran compartir las tareas de alimentación y sustento vital ante un mundo de seres, diferentes al humano, que también se alimentan y compiten por el entorno circundante.

Si detenemos los detalles en este nivel y procedemos a evaluar ¿Qué sucedió para que los miembros del aparcamiento establecieran diferencias de dominio de uno sobre el otro?¿Qué motivó que las distintas familias establecieran iguales diferencias de dominio de unas sobre otras?

Cabe imaginar que entre los apetitos, diferentes al de la supervivencia, se originaron algunos relacionados con el poder como dominio, así como la abundancia, tanto de lo gustativo como de la comodidad y comodidad sensorial del dominante.

El hecho es que, una vez surgidos los apetitos, complementarios a la supervivencia, se inicia un conflicto que solamente intercambia agentes y pacientes en continua lucha, cual se tratará de "seres diferentes" en lucha por la supervivencia. Y surge una pregunta ¿Las abejas, hormigas, manadas y agrupaciones diferentes al humano tienen solamente instintos de supervivencia en comunidad?

El hecho es que, en mi opinión, los primeros en ocuparse de la convivencia son los denominados líderes religiosos. Estos eligen como sustento un ideal a seguir, pero, en lugar de elegir el ámbito circundante, envolvente y de sustento, que es en si mismo un ser digno de cuido y atención, que incluye seres diferentes al humano, "imaginan" un Ser trascendente a lo material, como unificador y protector, sin tomar en consideración que, aunque los arropa, envuelve y sustenta, también requiere de cuido y atención en sus necesidades de balance accesibles a lo humano.

Lo diferencial humano es, fundamentalmente, la comunicación de "intereses" de cuido y equilibrio de necesidades de sustento y equilibrio con las necesidades apetitivas y de vulnerabilidad de lo humano y su entorno. Y la capacidad racional del ser humano tiene tal calidad "informativa y comunicadora", mediante el estudio e investigación de las condiciones para que la "vida", e su manifestación y expresión, y hasta donde el "ingenio humano" alcance. 

En el proceso 'histórico" humano aparece, afortunadamente, una nueva herramienta para satisfacer la tarea humana de cuido de la supervivencia y equilibrio de la "vida": la Conciencia. 

La Conciencia es una "cualidad" del humano que le permite, por encima de reglas (deberes y derechos humanos) y leyes de convivencia, como lo detectó Kant en el epílogo de su Crítica de la Razón Práctica, "darse cuenta", en un nivel individual y racional de su Intelecto de aquello que es mejor y promotor de la "vida" en su acción y relación con El Mundo y El Universo en el que transcurre su devenir de "vida".

Aunque Kant dejó sentadas las bases para la continuación de sus reflexiones, no se le ocurrió establecer una nueva disciplina en la educación e instrucción pública que privilegiara el conocimiento de uno mismo por encima del conocimiento del "otro" (entendiendo por "otro" el conocimiento científico, tecnológico y técnico). Con el agravante de que el conocimiento del "otro" es "informativo", y puede planificarse e instrumentarse a partir de los grandes pensadores, mientras que el conocimiento de uno mismo es arduo y requiere una guía constante, permanente e individual, que puede ser guiada, pero no instrumentada, mediante la cual toda regla de conducta y ley social es superada por el juicio individual interno que nunca entrará en conflicto con individuo, ser o naturaleza socio cultural alguna.